Eres todo lo que soy y lo que quiero ser.

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sábado, 31 de diciembre de 2011

viernes, 30 de diciembre de 2011

Hoy es noche vieja,

Se nos acaba el año y toca hacer balance de todo lo que ha pasado. Supongo que no ha sido un año fácil, o mejor dicho, que ha sido el año más difícil, nada era como ahora cuando empezó el año, si miro hacia atrás veo que todo está lleno de cambios, y de entre todos me quedo contigo como el mejor que he tenido, el resto simplemente prefiero olvidarlos. Y es que tú has sido lo mejor de este año, ¿quién si no? uno de mis propósitos era conseguir que lo hicieras, conseguir que hoy al brindar a las 12 con la boca llena de uvas tú volvieras a ser eso en lo que piense, igual que hace un año, y que tú mientras hagas lo mismo. Y claro que lo he conseguido, conseguí mi mayor objetivo a principio de año así que en ese sentido al fin y al cabo no ha ido tan mal, ¿no? 

Está noche volveré a brindar por ti, por mi propósito de tenerte en mi vida un año más y conseguir un para siempre, porque me demostraste que los sueños se hacen realidad soñando despierta y siguiendo siempre, siempre, pase lo que pase, porque nada es fácil, pero las cosas difíciles siempre merecen la pena y lo bueno se hace esperar. 
Gracias por haber echo que aún siga viva después de todos los cambios que ha sufrido mi vida en este año, y sobre todo por ser tú el más importante. 




martes, 27 de diciembre de 2011

Me enseñaste a soñar despierta;

Quizás sueño demasiado lo sé, ¿recuerdas que hace tiempo me dijiste que eras ambicioso? Pues me contagiaste la ambición. 
Deje de considerar imposibles las cosas que quiero, porque si las quiero lucho por ellas y al luchar ya pasan de ser imposibles a improbables. Esta realidad a la que tú te refieres muchas veces para mi ya supera los sueños que tuve hace tiempo, quizás por eso soy capaz de mirar más allá de todo lo malo y convencerme a mi misma por poco realista que sea de que esto pueda seguir mucho tiempo más. Porque las cosas cambian lo sé, pero no quiero que esto que tenemos cambie y haré lo que pueda para conseguirlo. Me enseñaste a soñar despierta.

viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Quieres realismo? ¡Pues toma realismo!

No creo en cuentos de hadas, ni en príncipes azules, ni en los ''nuncas'', ni tampoco en los ''siempres''. Creo firmemente que los ''para siempre'' están cargados de mentiras, porque sé que nada es eterno, porque las historias con final feliz no son más que historias sin acabar, porque me rodean las cosas que acaban y en las que las sonrisas cambiaron por lágrimas hace ya demasiado tiempo.
Pienso que los sueños al final siempre se quedan nada más que en eso, en sueños imposibles de cuando estoy dormida, historias que nunca tendré el suficiente valor para hacer realidad. 
¿Mejor así? ¿Realmente lo crees? Yo sinceramente lo dudo. 
Y es que si me dejas, a pesar de todo lo anterior, prefiero decirte que cada día sueño con hacer realidad mi para siempre a tu lado, y conseguir mi historia con final feliz porque quizás no sean más que gilipolleces como tú siempre dices, cosas imposibles, simples ilusiones, pero lo siento, es lo que quiero y desde niña luché por lo que quiero a pesar de mi negatividad. Empezando por ti, ya lo has visto. 
Y ahora tú verás, puedes seguir ahí, lamentándote porque nada es como a nosotros nos gustaría y quizás nunca lo sea, rayándote por todo y por nada a la vez o simplemente puedes intentar ver un poco más allá de todo eso y simplemente disfrutar el ahora, ser feliz ahora con lo que tenemos, esa es mi fórmula para conseguir un ''para siempre'', centrarme en el ahora, ser un poco conformista y luchar por lo que quiero.
Aprendí a quererte así.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Aún me pregunto cual fue el día en que dejé de saber llorar; lo maldigo.
Volvió la negativa de siempre una vez más para decir que está cansada de todo, que no puede más, que todo la supera, que se acabaron las sonrisas.

Lo más importante: TÚ

Desde pequeñita siempre me apunté las cosas importantes en la mano para no olvidarlas, quizás por eso ahora siempre llevo la inicial de tu nombre apuntada en algún rincón de mi mano, no sé; aunque la verdad, no me hace falta verlo escrito cada día para acordarme de que eres lo más importante que tengo, lo hago solita, no como cuando era pequeña.
Se convirtió en una de mis rutinas, como la de escribir un 18 en el espejo empañado al salir de la ducha todos los días, o la de dedicarle un par de sonrisas al espejo cada mañana pensando en ti, mi rutina de echarte de menos en cada momento, de quererte más a cada segundo que pasa o la de soñar contigo.

martes, 20 de diciembre de 2011

Yo nunca te dejaré ir, nunca digas adiós;

Si alguna vez te encuentras en el medio el mar voy a navegar el mundo para encontrarte. Si alguna vez te encuentras perdido en la oscuridad y no puedes ver voy a ser la luz que te guiará. 
Sabremos de lo que estamos hechos cuando estemos llamados a ayudar a nuestros amigos en necesidad. Tú puedes contar conmigo como uno, dos, tres y voy a estar allí y sé que cuando lo necesite puedo contar contigo como cuatro, tres, dos y estarás allí porque eso es lo que los amigos se supone que hacen.
Si estás dando vueltas y estás girando y simplemente no puedes conciliar el sueño voy a cantar una canción a tu lado. 
Y si alguna vez olvidas lo mucho que significas para mi, todos los días te lo recordaré.
Sabremos de lo que estamos hechos cuando estemos llamados a ayudar a nuestros amigos en necesidad. 
Tú puedes contar conmigo como uno, dos, tres y voy a estar allí y sé que cuando lo necesite puedo contar contigo como cuatro, tres, dos y estarás allí porque eso es lo que los amigos se supone que hacen.

Siempre tendrás mi hombro cuando quieras llorar.
Yo nunca te dejaré ir, nunca digas adiós. Tú puedes contar conmigo como uno, dos, tres y estaré allí y sé que cuando lo necesite puedo contar contigo como cuatro, tres, dos y estarás allí, porque es lo que los amigos se supone que hacen. Tú puedes contar conmigo porque yo puedo contar contigo.

A veces llorar no quiere decir que seas débil si no que llevas demasiado tiempo siendo fuerte. 

lunes, 19 de diciembre de 2011

domingo, 18 de diciembre de 2011

Que sueño contigo hasta en mis siestas de 20 minutos;

Al escuchar el despertador me pregunto una vez más cuál será el día en que al despertar el haber estado abrazada a ti no haya sido solo un sueño; y escuchar tu voz en mi oído dándome los buenos días y al abrir los ojos y verte darme cuenta de que realmente son buenos porque te tengo a mi lado.
Y es que a decir verdad me despierto abrazada a un hueco vacío todas las mañanas. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

No queda fuerza para empezar de nuevo con todo. No puedo, lo siento, no tengo sitios de donde sacar la fuerza necesaria para ello, no me queda. Se acabó mientras todo iba mal, aunque a decir verdad todo sigue llendo mal. No hay fuerzas para poner sonrisas a la vida. Necesito algo más que ganas de acabar con esto para ser capaz de verdad, los daños me hicieron débil en ese sentido. Me acostumbré a no sonreír nada más que cuando tú estás aquí y ya no sé como cambiarlo.

martes, 13 de diciembre de 2011

- ¿Cómo recordarte si apenas hay prueba de tu presencia? 
+ Porque te quiero. 
- Y yo pero, ¿sabes? A veces las palabras no bastan, siento que necesito tenerte a mi lado. 
+ Tranquilo, no te preocupes. Yo también lo necesito, y cuando estés a mi lado las palabras sobrarán. 
- Y serán los cuerpos los que hablen. ¿Pero hasta entonces? Siento que te necesito ahora, que no puedo un sobrevivir un segundo más sin ti. 
+ Si de verdad quieres algo sabes esperar, créeme. Y sí puedes sobrevivir, recuerda que lo has hecho durante todo este tiempo y si me extrañas no tienes más que buscarme y estaré ahí, echándote de menos también. Siempre he estado aquí y no me voy a marchar. Y sé que una vez más todo vuelven a ser simples palabras y que no es lo que te hace falta ahora, pero créeme, dentro de un tiempo las palabras sobrarán y no tendrás duda de lo que siento por ti.

Todo irá bien*

Y despertarme un martes trece con el pie izquierdo y ver esas ojeras en el espejo, primera hora de la mañana entre bostezo y bostezo toca hacer un examen, tengo sueño, frío y estoy en el último lugar en el que me apetecería estar ahora mismo, fuera llueve, hace viento, frío y todo está gris pero, ¿qué más da despertar un martes trece y ver esto si me he pasado la noche soñando contigo? Eso me demuestra que nada malo podrá pasar. Basta parar un momento, detenerme en cualquier lugar, simplemente pensar en ti y ya volveré a sonreír. Basta quererte y todo irá bien. 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Vale, lo admito, tengo miedo a perderte

Tengo miedo de que dejes de necesitarme cada día en tu vida. Tengo miedo de dejar de escuchar tus ''te quiero'' de vez en cuando o de que ya no te importe cuando escuches los míos. Tengo miedo de que todo esto se acabe, aunque a decir verdad ni siquiera a empezado. Te necesito demasiado, ya lo sabes. Tengo miedo de que las sonrisas cambien por lágrimas, de que tus ganas de mi desaparezcan, porque sé que las mías no lo harán. Tengo miedo de que encuentres algo mejor, porque aunque de vez en cuando digas que no, las hay a puñados, me sobran defectos y me faltan virtudes. Tengo miedo de dejar de ser tu primer, segundo, tercer, cuarto y todos los platos y ni siquiera ser el postre. Tengo miedo de dejar de ver tus mensajes en mi móvil, tus llamadas y mis sonrisas gracias a ti. 
Tengo miedo de perderte porque sin ti yo ya no sé vivir. 

domingo, 11 de diciembre de 2011

Volví a fallar, lo siento.
Hey no te preocupes que al fin y al cabo enamorarse no es tan malo, al menos no hasta que termina, y aunque yo nunca he creído en los ''para siempre'' empiezas a conseguir que lo haga, porque un para siempre a tu lado se haría corto.
Es una noche fría de diciembre, hay una niebla que apenas me permite ver tres metros más allá, pero si miro al cielo puedo ver la luna llena iluminándolo todo un un poquito desde ahí lejos. A pesar de la oscuridad que me rodea sigo viendo la luna y la verdad ahora mismo cada vez que miro al cielo y veo la luna ahí me recuerda a ti, siempre ahí, a lo lejos, iluminando un poco hasta el peor momento. 
Ya tengo otra buena escusa para pensar en ti, cada vea que vea la luna lo haré. 
Todas las noches la buscaré entre las nubes.
- ¿Que por qué te quiero? Fácil, ¿por qué respiras?
+Porque si no respiro me muero, y aunque quisiera no hacerlo no podría, es inevitable.
- ... ya lo sabes.

jueves, 8 de diciembre de 2011


Apenas sé de poco y poco sé de nada, solo sé que me haces falta, te echo de menos, cuanto te extraño. El tiempo se ha burlado del tanto por ciento que me toca a mi, no me conozco, yo en este mundo tenia un sueño que guardaba para ti, solo para ti.
Aprenderé a vivir con la esperanza de que pensaras en mi, como me cuesta olvidar, y hay momentos en qué no puedo más. Y llega el mes de abril y en tu recuerdo no queda nada de mi, como me acuerdo yo de ti de ti. Y el tiempo corre y vuela entre tú y yo pero no tengo la intención de olvidarme de ti.
Que caprichoso el tiempo niña ya no atiende a mi razón de ser, nunca se para y si te pierdes se me hace eterno. Se oculta en la distancia nuestro amor sincero, tú lo sabes bien, quien fuera el viento que a ti llegara en un momento y así poder vivir solo para ti. Solo sé que no te olvidaré que aquí me quedare pensando en ti.
Y aprenderé a vivir con la esperanza de que pensarás en mi, como me cuesta olvidar y hay momentos en los que no puedo más, y llega el mes de abril y en tu recuerdo no queda nada de mi, como me acuerdo yo de ti, de ti. El tiempo corre y vuela entre tú y yo pero no tengo la intención de olvidarme de ti, de olvidarme de ti.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Y el por qué es así de simple, porque puedo;

Presten atención a lo que digo porque escojo las palabras cuidadosamente y no las repetiré otra vez, soy el quién, el dónde, el qué y el cuándo. Y el por qué es así de simple, porque puedo.

Porque puedo;

Sé que puedo, puedo porque quiero, y quiero porque te quiero, a ti y a nadie más, y te quiero como nunca he querido a nadie. Puedo porque sé que necesito poder de una vez, porque ''cuando las personas están tristes se dedican a llorar pero cuando esa tristeza se convierte en frustración son capaces de hacer cambiar las cosas'' y me cansé de esto hace demasiado tiempo, quiero decir de una vez que pude, quiero volver a sonreír y sé que puedo, porque te tengo a ti.

lunes, 5 de diciembre de 2011

- No te vayas, al menos quédate hasta que me duerma.
+ ¿Y si me quedo por más tiempo?
- Ya no tendré más pesadillas.
+ Y yo estaré a tu lado, todos salimos ganando.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Miró su vida, vio millones de cosas que no le gustaban, y una vez más se volvió a repetir ''algún día cambiará''. 
Pero es que vivimos siempre esperando el día en que algo de lo que nos rodea cambie a como a nosotros nos gustaría que fuera, y a veces se nos olvida hacer algo para que eso realmente sea así.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Cuando peor están las cosas, más alto el volumen de la música. 

¿Llegó la hora de marchar?

Cuando sientes que sobras y que ya no tiene sentido tu presencia allí, porque aunque aquella sala siga teniendo el mismo aspecto que tenía hace años cuando era tu casa tú ya no lo ves igual, ya no te sientes protegida entre esas cuatro paredes que antes te convertían en la persona más feliz del mundo, ahora ya ni siquiera tiene sentido estar allí, y entonces es cuando intentas buscar el por qué de las cosas, y miras al pasado y te das cuenta de que tú ya no eres la misma. Y no te crees capaz de volver a serlo, te das cuenta de que el pasado no vuelve, y quizás ya no te quede mucho más que hacer para volver a ser la de antes en ese lugar, y empiezas a pensar que es hora de marcharse de allí.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Seamos realistas;

Seré realista, a veces no basta con poner un poco de optimismo, una sonrisa bonita e intentarlo mil y una veces, a veces simplemente no basta con eso, y a pesar de ello lo malo siempre seguirá ahí, lo que me hace caer, lo que me hace llorar, lo que me hace ver que no puedo con todo, y entonces ese ''optimismo'' que yo misma me obligué a poner, pero que en realidad lo único que era eran esperanzas de que todo cambiase se convierte una vez más en pesimismo, y vuelvo a ser la que se sienta en la cama a mirar por la ventana con los cascos en los oídos pero sin ni siquiera música sonando en ellos, y mientras me abrazo las piernas y apoyo mi cabeza en las rodillas vuelven a caer las lágrimas, y brota de nuevo ese miedo al ver que no puedo por mucho que lo intente, ese miedo a fallar una vez más, sobre todo a mi misma. Y es entonces cuando ya no me siento capaz de nada.